Elecciones a las juntas de las agrupaciones de Ciudadanos.

Escrito el 09/03/2021
Tomás Simón Canal


 
Las Agrupaciones en las diferentes ciudades y municipios de España deberían ser el órgano básico de participación de los afiliados en la vida orgánica y en la acción política del partido. Pero no es así, hace mucho tiempo que la actividad en las agrupaciones ha ido desapareciendo, y en Cataluña, donde llevan meses constituidas, languidecen sin que se celebren ningún tipo de reuniones, ni presenciales ni telemáticas aunque los estatutos establecen que deben reunir en asamblea ordinaria una vez cada dos meses.
Según el reglamento orgánico, el 31-10-2020 deberían haber estado renovadas todas las agrupaciones. Sin embargo, incumpliendo las propias normas, a día de ayer se celebraron las elecciones a las juntas de las agrupaciones de las CCAA como Madrid o Valencia y quedan pendientes las de Andalucía. Además de ante un incumplimiento normativo, estamos ante una muestra del desinterés de la dirección del partido por la participación de los afiliados en la vida del partido.
La dirección del partido no tiene la voluntad de revitalizar las agrupaciones. Si ese fuera su objetivo, aprovecharían la elección a las juntas como medio para potenciar la participación de los afiliados, en lugar de establecer obstáculos y dificultades para la presentación de candidaturas.
El plazo de 72 horas establecido para presentar una candidatura es claramente insuficiente para que los afiliados que comparten preocupaciones e inquietudes puedan organizarse y presentar una candidatura. Dicho plazo, tiene la finalidad de dificultar y desincentivar la presentación de candidaturas diferentes a la oficial.
Si a esto sumamos que solo las candidaturas oficialistas tienen acceso al censo de electores y elegibles en posesión exclusiva de organización, y que hacen un uso indebido de los medios de comunicación oficiales para difundir sus candidaturas, resulta evidente que las candidaturas oficiales parten con una enorme ventaja, totalmente contraria a la igualdad de oportunidades que deberían presidir la elección de cargos y responsabilidades en Ciudadanos.
Desde Renovadores consideramos que limitar el horario de votación a 2 horas supone la vulneración del derecho de participación en procesos electorales y resulta Incompatible con el buen ejercicio de la democracia interna. Si esta restricción es inadmisible en votaciones presenciales lo es aún más en votaciones telemáticas ¡Que menos que ofrecer un horario más amplio que tenga mucho más en cuenta las distintas disponibilidades de los afiliados! La limitación a 2 horas tiene una función desmotivadora. Por el contrario, una dirección realmente interesada en que hubiera una alta participación electoral ampliaría el horario de votación al menos a medio día, o unas horas por la mañana y unas horas por la tarde.
Otro obstáculo que desde Renovadores Cs queremos reseñar es que las elecciones a las juntas mediante listas cerradas tiene como consecuencia ofrecer menos representatividad interna de la realidad de los afiliados. Con este sistema de elección un grupo mayoritario no hegemónico ocupa el 100% de los órganos de representación, sin dejar espacio a otras sensibilidades y por tanto a la pluralidad, participación y debate internos imprescindibles para mantener vivas las organizaciones políticas.
Por otro lado, las mesas electorales de edad constituidas sin la presencia, ya sea física o telemática, de los dos miembros que las componen hacen que la función de supervisión y verificación sea nula y no se debería firmar un acta de votación si no se ha podido supervisar y verificar el recuento de votos.
El resultado de todo ello es la escasa participación y que en muchos casos las candidaturas sean votadas casi exclusivamente por quienes las componen, y en algunos ocasiones ni eso, como sucedió en Tudela donde la junta fue elegida por un solo voto, lo que pone en evidencia la falta de motivación de los afiliados para participar en la elección de las juntas de sus agrupaciones y en la vida interna del partido, lo cual inevitablemente acaba reflejándose en nuestros electores y en los resultados electorales.